"La selva simboliza la vida misma"
Una conversación con la líder espiritual maya Nana Marina Cruz
Nana Marina Cruz es una venerada ajq'iij -o guía espiritual maya- y defensora cultural del pueblo indígena maya tz'utujil, enclavado en torno al pintoresco lago Atitlán de Guatemala. Con una profunda conexión con sus raíces ancestrales, Marina ha dedicado su vida a preservar y compartir la sabiduría tradicional de sus abuelos y abuelas. Como voz destacada en su comunidad, defiende incansablemente la conservación medioambiental y cultural y la justicia social, especialmente frente al cambio climático y la explotación empresarial. Con su trabajo, Nana Marina encarna los eternos valores mayas de unidad comunitaria, respeto por la naturaleza e interconexión espiritual.
Patrimonio indígena reflejado: El lago Atitlán de Guatemala alberga varias comunidades mayas. Photo by Alexander Schimmeck on Unsplash
Patrimonio indígena reflejado: El lago Atitlán de Guatemala alberga varias comunidades mayas. Photo by Alexander Schimmeck on Unsplash
¿Puede presentarse?
Marina Cruz: Soy Marina Cruz, miembro del grupo indígena tz'utujil maya conocido como Maya Tz'utujil. Nuestra comunidad reside cerca del lago Atitlán, en Guatemala. Desde muy joven, he estado inmersa en la rica herencia cultural de mis antepasados, caminando junto a mi padre y aprendiendo la cosmovisión tradicional maya. Hoy, me enorgullezco de continuar este legado como guía espiritual, compartiendo la sabiduría transmitida por mis abuelos y abuelas.
¿Cómo afecta el cambio climático a su país y a su comunidad?
Marina Cruz: El cambio climático afecta a todos los rincones del planeta, manifestándose de diversas formas destructivas. Desgraciadamente, la desenfrenada persecución de la minería y los megaproyectos, impulsada por millonarios en busca de beneficios, está agravando esta crisis al destruir el medio ambiente. Guatemala, como muchos otros lugares, no es inmune a esta explotación, con consecuencias tangibles como la disminución de los ríos y la escalada de las temperaturas. Esta degradación en curso contradice directamente los valores y objetivos de nuestro pueblo, lo que pone de relieve la urgente necesidad de actuar.
¿Qué significa la selva para su comunidad?
Marina Cruz: La selva tiene un profundo significado para nuestra comunidad, ya que simboliza la vida misma. De la selva recibimos el aire, nuestro primer y último aliento. Nuestros antepasados veneraban el aire, comprendiendo su papel vital en el mantenimiento de la vida. Nos enseñaron que cada palabra pronunciada y cada acción realizada son absorbidas por el aire, enfatizando su naturaleza sagrada. Los árboles de la selva nos proporcionan protección y alimento, lo que los convierte en parte integrante de nuestra identidad. Son inseparables de nosotros: cortar nuestros árboles equivaldría a cortar nuestras propias extremidades, ya que la selva encarna nuestro pasado, presente y futuro.
La líder espiritual maya Nana Marina Cruz (izquierda) conversa con Nina Kantcheva (derecha), Asesora Superior de Políticas sobre Pueblos Indígenas y Participación de las Comunidades Locales del PNUD.
La líder espiritual maya Nana Marina Cruz (izquierda) conversa con Nina Kantcheva (derecha), Asesora Superior de Políticas sobre Pueblos Indígenas y Participación de las Comunidades Locales del PNUD.
¿Cómo podemos los que no estamos familiarizados con estos rituales empezar a incorporarlos a nuestras vidas? ¿Qué pasos podemos dar para cultivar el aprecio por los elementos, especialmente en una ciudad bulliciosa como Nueva York?
Marina Cruz: Todo comienza con el cero, que tiene un inmenso simbolismo para los mayas: representa la plenitud, la semilla de la que todo crece. Animamos a la gente de todo el mundo a reconocer la omnipresencia de los árboles y el agua, elementos vitales que sustentan la vida. El aire es nuestra esencia, nuestra conexión con esta Tierra, nuestra Madre. Es esencial expresar gratitud ofreciendo flores, plantando árboles o quemando copal para llevar nuestras intenciones. Debemos volver a conectar con el espíritu inherente a la naturaleza, comprendiendo la profundidad y la interconexión de todas las formas de vida. Lamentablemente, la sociedad moderna nos ha desconectado de estos ritmos naturales, empujándonos a ir deprisa por la vida sin paciencia ni consideración por la naturaleza cíclica de la existencia. Nuestros antepasados veneraban cada fase del día -el amanecer, el mediodía y el atardecer- como momentos de gratitud y transición. Debemos reavivar esta reverencia y restablecer nuestro vínculo con la Madre Tierra mediante prácticas conscientes.
Los árboles de la selva nos proporcionan protección y alimento, lo que los convierte en parte integrante de nuestra identidad.
Nana Marina Cruz
Líder espiritual maya, Guatemala
¿Cómo contribuyen sus esfuerzos personales a influir en los esfuerzos colectivos mundiales?
Marina Cruz: El trabajo comunitario es esencial, pues encarna el principio básico de la fuerza y la esencia de nuestro pueblo. Fomenta la puesta en común y el intercambio de conocimientos, preservando nuestra tradición viva arraigada en la historia oral. Cada uno de nosotros contribuye a este esfuerzo comunitario, reconociendo la importancia de nuestros caminos individuales. Navego constantemente entre la soledad, mi comunidad y la humanidad en general, impulsada por mi misión como maya tz'utujil. Mi papel consiste en ser guía espiritual y guardiana del tiempo, reflejando nuestra tradición maya de reverencia por el tiempo cíclico. Mi misión es amplificar las voces de mis antepasados y abogar por la conservación de la naturaleza, basada en la conexión espiritual más que en la predicación. Expresamos gratitud a los elementos por sustentar la vida, reconociendo nuestra interconexión con la Madre Tierra y la responsabilidad de cuidarla.
Comunidad durante una ceremonia maya. Foto: Nina Kantcheva
Comunidad durante una ceremonia maya. Foto: Nina Kantcheva
Photo by Robin Canfield on Unsplash
Photo by Robin Canfield on Unsplash
¿Cuál es su mensaje a los líderes mundiales?
Marina Cruz: Mi mensaje a los líderes mundiales es un llamamiento a la conciencia. Ellos tienen la responsabilidad de autorizar permisos a empresas mineras y explotadoras, vendiendo de hecho nuestra preciosa Madre Tierra y sus recursos. Es descorazonador ver cómo los gobiernos dan prioridad a los beneficios sobre el bienestar de la humanidad y del planeta. Si los líderes encarnan realmente su papel, deben tomar medidas significativas para servir a la humanidad y proteger nuestro medio ambiente. Perseguir la riqueza a expensas de la salud de nuestro planeta no es la verdadera felicidad; es hora de priorizar la vida y la conciencia sobre los beneficios. Llegará un momento en que recursos esenciales como el agua y el aire no puedan comprarse ni producirse artificialmente. Por ello, insto a que se detengan los permisos concedidos a estos empeños destructivos.
"Perseguir la riqueza a costa de la salud de nuestro planeta no es la verdadera felicidad; es hora de priorizar la vida y la conciencia por encima del beneficio".
Nana Marina Cruz
Líder espiritual maya, Guatemala
Líderes indígenas de la Alianza Global de Comunidades Territoriales se reunieron en Nueva York durante la Semana del Clima, en septiembre de 2022, para abogar por una acción climática inmediata y por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas.
Líderes indígenas de la Alianza Global de Comunidades Territoriales se reunieron en Nueva York durante la Semana del Clima, en septiembre de 2022, para abogar por una acción climática inmediata y por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas.
¿Cuáles son sus mayores esperanzas? ¿Y sus mayores temores?
Marina Cruz: En este planeta, una de mis mayores esperanzas reside en la concienciación. A medida que somos más conscientes, empezamos a cuidar de la Madre Tierra. Disminuir el uso de elementos contaminantes como las bolsas de plástico es un paso tangible para contribuir a un medio ambiente más limpio y preservar el aliento de la vida. Al tomar medidas para limpiar ríos y lagos, defendemos la pureza y el respeto por nuestro entorno natural. Por desgracia, el miedo se cierne sobre nosotros a medida que los ríos se secan y los lagos se convierten en desiertos, lo que pone de relieve la urgente necesidad de perdón y concienciación sobre el uso que hacemos de los recursos. Es nuestro deseo colectivo volver a conectar con la vida misma, alejándonos de la mentalidad competitiva y acelerada que descuida el bienestar de las generaciones futuras. La Madre Tierra es la semilla de la vida, y ya es hora de que asumamos nuestro papel de cuidarla y preservarla.
Mujer tz'utujil en Santiago Atitlán, Guatemala. Photo by Luis Alveart
Mujer tz'utujil en Santiago Atitlán, Guatemala. Photo by Luis Alveart
Esta entrevista fue grabada por PNUD Clima y Bosques, con el apoyo del Programa ONU-REDD, en septiembre de 2022 durante la Semana del Clima en la ciudad de Nueva York.
PNUD Clima y Bosques promueve sistemáticamente la equidad social, incluidos los derechos, el conocimiento y la inclusión de los Pueblos Indígenas y las comunidades locales, para garantizar que las soluciones forestales al cambio climático contribuyan de manera significativa al cumplimiento de las NDC y al avance de los ODS.
Entrevista realizada por: Nina Kantcheva
Fotos: PNUD / Colin Morvan, otros según se indica
Edición del texto, traducción, maquetación: Roxana Auhagen

